
Hemos sido testigos durante estos días, de un concurso-espectáculo, basado en un formato de contrastado éxito y que ha conseguido atraer a mucha gente, entre los que debo incluirme.
Lo particular de este programa ha sido hacer de un casting una gala por todo lo alto, en la cual el jurado podía interrumpir al artista en cuestión y en el que se han mezclado muchísimas vertientes artísticas. Intentaré dejar aparte toda la serie de opiniones que he leído sobre si es un formato plagiado de “Got Talent?” por el que Cuatro a pagado una millonada, ya que lo considero tema aparte en ESTE post.
El jurado ha sido muy muy bien elegido, los tres han desarrollado un papel importante, destacando a Javier Sardá y a Ángel Yacer, siendo Noemí menos espectacular pero cumpliendo a la perfección su papel en el programa.
El concurso ha dejado muchos momentos muy buenos y de una calidad artística incomparable con otros programas de similar formato, el poder llevar a un mismo escenario espectáculos de fuego, artistas prematuros en todas sus variantes, break-dance, ballet, gimnasia u ópera han logrado que el programa llegue a muchísima más gente de la que se puede esperar de un programa únicamente de música o baile.
VIDEOS DE LOS FINALISTAS
- Javier – Cantante de Ópera
- Dariel – Ritmo Cubano
- Como la cosa esta mala, tos pa las fuerzas armadas – Chirigota (1ª actuación) (2ª actuación)
- Alex y Celia – Baile acrobático
- Manuel – Pequeño Bailaor
Pero no todo es tan bonito como parece, el formato creado con el trabajo de muchos creativos y llevado a cabo por infinidad de técnicos en sus distintos ámbitos, pierde su sentido y su enfoque artístico al intentar compaginarlo con el ritmo televisivo actual, no creo que sea lo más adecuado tener a 2 chavales de 8 y 11 años preparados para hacer su número de salsa, el más importante de sus vidas hasta ahora, e interrumpirles para anunciar que nos vamos 30 segundos a publicidad.
Y es aquí donde empieza la decadencia del programa, excelentemente interpretada por Sardá, al que espero ver en la próxima edición. El punto más importante de un concurso, en el que se debe elegir a alguien por su mérito, esfuerzo y calidad artística reside en la experiencia y sensaciones de quien lo juzga y de la dinámica seguida a la hora de presentar a los concursantes, este programa, en esta gala final ha fallado en ambas.
Por un lado, el compaginar dos formas de juzgar totalmente distintas, la voz del público y el criterio de un jurado; cuando ya de por si es bastante complicado encontrar un jurado realmente implicado con el concurso y cuando es de todos sabido que el voto del público, no busca más que la audiencia a posteriori, llegamos a la conclusión de que no se va a premiar ni a un buen artista, ni a un ídolo de masas. Aunque muchos puedan pensar que mezclar ambos criterios es positivo, ya que se consigue un punto intermedio, díganme ustedes a quién preferirían que les juzgase a la hora de demostrar su valía haciendo su trabajo, una persona competente o 3 millones de personas. Me hubiese gustado que en la parte final del programa, en vez de convertir al jurado en tres espectadores más, se hubiesen dado dos ganadores, el del jurado y el del público, pero no creo que sea lo más adecuado.
La dinámica del concurso tiene un fallo gravísimo de base, me explicó, cuando se busca una elección entre unos individuos, la comparación entre ellos es básica, por eso todos sabemos lo complicado que es exponer un trabajo detrás de alguien que sabe lo que hace. Y “Tu sí que vales” falla en dos aspectos bastante claros, uno tiene hasta su explicación matemática. El separar a los 15 finalistas en grupos de 3, hace que el jurado que ha sido el que ha decidido en esa parte del programa, no pueda valorar de forma global a los 15 sino ir eligiendo entre cada trío, lo que únicamente nos asegura que el mejor estará entre los 5 elegidos, pero no el segundo mejor (mañana intentó explicarlo), pero básicamente, de los 2 artistas que daban a elegir en un trío, el descartado podía ser mejor que el elegido de otro trío.
La división se podía haber aprovechado para juntar en cada uno estilos similares, o espectáculos parecidos, pero no ha sido así, dándose el caso de que un trío ha estado formado por un grupo de break-dance, un humorista y un cantante de ópera; o en otra ocasión, un mago, una pareja de gimnasia acrobática y un pequeño cantaor prematuro (no fiarse de mi memoria).
Esto cualquiera sabe la complejidad que implica y los problemas que acarrea a la hora de comparar y elegir a uno de los tres, pero como se suele decir, es el público el que manda y para hacer pausas publicitarias y crear la sensación que provoca el descartar a alguien delante de millones de personas en repetidas ocasiones, es mucho mas cómoda esta dinámica.
Finalmente, ha ganado el concurso un cantante de ópera, con un triste pasado que puede conmovernos a muchos y una historia de superación gracias a la ópera que seguro será explotada ya que si es posible y a riesgo de equivocarme ¿A qué venían los agradecimientos del final a una discográfica?
Como toque final, solo dos cosas, espero que este post os haga mirar los espectáculos que vemos en televisión de una forma crítica, que exijamos la interactividad de la tdt, en vez de los beneficios telefónicos y que seamos capaces de buscar de donde viene la gente que sale en televisión y que, para mí, los ganadores son Dariel, la pareja de acróbatas (Alex y Celia) que han sabido transmitir la fuerza y belleza del deporte, cosa que mucha falta en este país y finalmente Javier Sardá, junto con todo el equipo técnico que hacen auténticas maravillas.
Gran programa, mal llevado a la tv de hoy.
AUDIENCIAS (Formulatv.com)
- Escenas de matrimonio 4.153.000 22,7%
- Tú sí que vales 3.468.000 26,7%
- Yo soy Bea 2.922.000 28,5%
- Los Borgia 2.741.000 17,0%
- Al pie de la letra 2.739.000 14,6%
Escrito por GONDO